La grandeza de parar

Tenemos la oportunidad y la grandeza de parar cuando queramos. De cerrar los ojos, llevar la atención al entrecejo y conectar con lo divino, aflojar la marcha de la respiración y dejarnos sentir, dejarnos hablar con lo alto que está en nosotros y en todo porque es lo mismo hablar a la gota que al océano.

La revolución

La revolución que hace daño al sistema que nos rige es la silenciosa, aquella más impredecible e incontrolable, la que pasa desaparecibida al gran ojo y no tanto a los ojos cotidianos que nos miran.